jueves, 15 de mayo de 2014

Segunda historia

2.

Mariana lo llamó por su nombre tres veces. Y tres veces el silencio respondió. Recorrió sin prisa la casa, revisó sus rincones y contempló el mar al llegar al comedor. Se extrañó de esta ausencia no habitual, abrió la puerta de la cocina y vió los restos de arroz con coco y filete de bonito aún en el plato. De pronto, y por primera vez en estos meses, no tendrían la cotidiana y vespertina tertulia de amores contados y soñados. Salió de la casa, recorrió el camino del acantilado y ahí, al final del sendero descubrió en el piso la botella de ron, medio vacía y sin tapar. La luna se empezaba a reflejar en la redondez del vidrio amarillento.  Su corazón se movió con fuerza. 
Se asomó.
 Y ahí estaba él.
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lunes, 5 de mayo de 2014







Cuando tenía cuatro años aparecí por primera vez en la televisión nacional. Yo cantaba y tocaba el tambor, mi hermano (a la derecha) tocaba flauta dulce y mi papá la guitarra. Era una canción quechua que nos había enseñado Luis Alfredo, nuestro primo de Río de Oro, y cuyo significado y pronunciación siempre desconocí. Hoy se cumplen 9 años de la muerte de mi padre y recordé todo el día esa presentación. No sobrevivió ninguna imagen, ningún audio, solo mi recuerdo. Por eso hoy decidí sacarlo de mi cabeza y darle forma nuevamente. Era 1974, y esta es la canción, o lo que aún recuerdo
Acá está:
https://soundcloud.com/tito-ocampo/1974a





lunes, 28 de abril de 2014


primera historia...

Se sentó en una pequeña roca, respiró profundo y miró al sol. Le pareció un poco mas grande que de costumbre y de pronto un poco mas amarillo que de costumbre. Bebió un trago de ron y sintió como le quemaba la garganta en su camino. Contempló la inmensidad que se oscurecía poco a poco y apuró un segundo trago. Reunió el valor que le quedaba rebuscando en los bolsillos de su alma.
 Y se lanzó.